Estimad@s amig@s. Hola soy un aprendiz de este sitio y lei algunos pasos que recomienda javier el cual consistía en en leer el famoso libro de R Kiyosaki. Y cuanta razón tenía…
Si hay un tema que me apasione es, justamente, el poder de la mente. Y ¿por qué?… pues, simplemente me gusta muchísimo y me divierte experimentar en carne propia y ver en los demás este fenómeno: personas que tienen un gran potencial en habilidades, capacidade, destrezas, etc. y no las saben aprovechar, se dejan vencer.
Pero mucho más me divierte y entuciasma todas aquellas veces que me encuentro con otros que tiene muchas menos capacidades, etc, etc, que aquellos y sin embargo han aprendido a sacar el mayor provecho a las pocas cualidades que poseen.
Pero ¿en donde reside ese poder? ¿qué piensan? pues yo pienso que en gran parte reside en la capacidad que tenemos los seres humanos de elegir y decidir. Y me encantaría desarrollar una teoría sobre cómo es que se da esto, pero más práctico es verlo en un muy modesto ejemplo, como el que nos transmite Robert cuando nos cuenta que tuvo dos padres, que los dos querían enseñarle cosas pero de modos distinto, en escuelas diferentes: cuando el niño quería un juguete, su padre pobre le decía que no porque no había plata, en cambio su padre rico le decía que pensara cómo podría hacer para comprarlo.
¡Qué brillante intervención! “cómo hacer para comprarlo”. El cómo es una pregúnta muy positiva, ya que nos lanza a la búsqueda de diversos caminos motivando a la creatividad.
Así es que Robert tuvo la posibilidad de elegír entre dos opciones y decidir quedarse con la que más lejos lo llevaría. Su padre pobre era un hombre sumamete inteligente, pero elegía el camino más transitado. A su padre rico, en cambio, le agradaba elegir el camino menos transitado, y disfrutar de la aventura.
Querido amigo, este es mi consejo: si te pareces más a los que viven como víctimas del “destino” (yo fui de esos por mucho tiempo), que no les queda más que vivir viajando por el camino más transitado, como lo hacía el padre pobre, pues sigue con tu vida, (¡ah pero no te quejes!). Y si te das cuenta que tu vida se merece algo mejor, que sabes que hay que hacer algo pero no sabés el cómo…
Comenzá por leer el libro, y si no hay el libro, entonces cada noche antes de dormir y cada mañana al despertar busca en tus recuerdos alguno donde hayas sido protagonista de algún logro personal. ¿Cómo fue que lo lograste? y ¿qué fue lo que sentiste? Este sentimiento o pensamiento sumado al saber que poseemos una herramienta infalible que es el hecho de que de cualquier derrota o fracaso siempre podemos aprender. Esto nos inunda de optimismo y proporciona la fuerza necesaria para vivir ese día con grandeza.
Hay una frase que dice (no recuerdo el autor): “somos lo que pensamos”
En fin, querid@ amig@, no pretendo ser un sabio ni maestro. Solo tengo muchos deseos de compartir algo de las cosas que me gustan. Espero que sirvan. Ya podré ir afinando el lápiz para más adelante. Y si no ya veré, igualmente creo que aprenderé mucho…
Muchas gracias!